Entrevista a Ramón Pajuelo en el cual analiza las causas y efectos de las movilizaciones en Sicuani y Andahuaylas, publicado en Noticias SER
Fecha: 01/07/09
Publicado en: Noticias SER
Obtenido de: http://www.ser.org.pe/index.php?option=com_content&task=view&id=1049&Itemid=112
Ramón Pajuelo: Ante la confluencia de conflictos llega un momento en que el Estado no sabe que hacer
Entrevista a Ramón Pajuelo, antropólogo e investigador del Centro Bartolomé de las Casas, Cusco, quien analiza las causas y efectos de las recientes movilizaciones llevadas a cabo en Sicuani y Andahuaylas.
Christian Reynoso
¿Qué lectura puede hacer respecto a las recientes movilizaciones ocurridas en Sicuani y Andahuaylas como eco de lo sucedido en Bagua?
Es una confluencia de dos tipos de conflictos que se manifiestan en el país. Uno, que es más rural, clásico, con nuevos actores que es lo que se expresa en Sicuani y en Andahuaylas, y otro, más nuevo que es el que protagonizan pueblos indígenas movilizados en tanto amazónicos cuya manifestación ha sido lo ocurrido en Bagua. Este conflicto ha generado un contexto de discursos de los que se han agarrado los dirigentes de Sicuani y Andahuaylas porque ha despertado una solidaridad que es nueva en el Perú alimentando el desarrollo de los conflictos. De modo que, al confluir ambos se tiene un escenario muy complicado, una ruptura de la estabilidad política local que tiene antecedentes de años atrás para el caso de Andahuaylas y que para el caso de Sicuani o Canchis, refleja el surgimiento de una plataforma local dirigida por una dirigencia bastante radicalizada contra la explotación e inversión minera. Ante la confluencia de estos conflictos llega un momento en que el Estado no sabe que hacer.
Ha habido muchas críticas de la población de Sicuani a las demandas que manejaban los dirigentes, las cuales fueron cambiando con los días de la movilización. ¿Qué opina?
El aspecto de la solidaridad con Bagua es uno de los componentes que genera un contexto proclive al desembalse de conflictos. Es novedoso que haya conflictos en la sierra que se solidaricen con los conflictos amazónicos. Ese elemento es parte de una agenda bastante más amplia, que no necesariamente es imprecisa, porque en todo caso, lo impreciso son los liderazgos. No existen liderazgos claros, pero sí existen puntos de agenda que desencadenan la movilización de la población campesina e indígena de manera amplia, masiva, en algunos momentos. En Canchis el temor a la llegada de empresas mineras, a los efectos del medio ambiente y el acceso al agua, con la probable construcción de la represa de Sallca Pucara y la deslegitimación del alcalde y de las obras municipales, sustentan procesos de conflictividad social muy fuertes.
¿Dónde queda el papel del nivel local y regional para canalizar estas demandas?
Los gobiernos regionales no han terminado de cuajar en el Perú, sobre todo en la capacidad que tienen los presidentes regionales para representar poderes regionales. Seguimos siendo un país con un proceso de descentralización y regionalización truncos. El poder que tiene el presidente Alan García no tiene parangón con el poder que tienen los presidentes regionales. Sólo son una suerte de administradores de los recursos pero no representantes de los poderes locales.
La postura del gobierno es que estas movilizaciones tienen el objetivo de desestabilizar y crear caos. Se ha hablado de la presencia de Sendero, MRTA en las dirigencias.
Lo que pasa es que no se tiene una dirigencia unificada. Si hay un problema que persiste en los escenarios urbano rural, es la falta de canales de representación política clara. Pero lo nuevo en Sicuani es la existencia de una dirigencia intermedia muy extendida. No son los dirigentes principales, sino una dirigencia intermedia muy radicalizada, es decir, dirigentes con experiencia no muy antigua, jóvenes más bien, que han asumido discursos radicales con una filosofía de ir a luchar hasta las últimas consecuencias y con cualquier tipo de medios. Esta dirigencia intermedia extendida es la que ha dado cierto sustento a la movilización de Canchis. Ahora, en Andahuaylas existe esta dirigencia con un carácter comunal que quiere imponerse sobre el orden político urbano, por eso en la reunión con el premier Yehude Simon asistieron casi 80 dirigentes de comunidades. Mientras en Sicuani es distinto. Allí hay una dirigencia política que se sustenta en líderes intermedios que tienen un discurso muy radical donde probablemente haya rezagos de la lógica de la izquierda extremista del Perú.
¿Qué se puede esperar de la movilización en Sicuani en los siguientes días?
Después de la tregua dada, el lunes por la noche ha vuelto a comenzar la paralización pero no con el nivel de alcance que tuvo antes de la reunión con el premier. Ha habido una ruptura entre los dirigentes a consecuencia de un dato, que quien ha tomado el control es la dirigencia más radicalizada de todo el movimiento en Canchis. Entonces varios de los dirigentes intermedios han decidido salir.
¿Qué debería hacer el gobierno?
La respuesta del gobierno ha sido la peor. Es decir radicalizar también sus propuestas. Ha hecho llegar a las organizaciones de Sicuani, documentos en los cuales pone términos que van a permitir la continuidad de los proyectos pero no muestra una voluntad real del diálogo. Así, nada indica que esta paralización pueda disminuir o crecer en los próximos días. Es un escenario donde lo que pueda ocurrir depende de las reacciones del gobierno, de que no haya represión directa, sin embargo ya se está hablando de que habría intención de militarizar la zona, lo que podría tener mayores consecuencias. Estamos frente a un escenario en extrema sensibilidad en medio del cual cualquier elemento puede desencadenar reacciones colectivas violentas, entonces la militarización sería la peor opción.
Fecha: 01/07/2009
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